miércoles, 24 de agosto de 2011

Querido tú (dos puntos)

Estructúrame el pensamiento. Dibuja una linea separando lo bueno de lo tuyo. Búscame cuando te quieras encontrar con cosas inusuales y agrégale a tu agenda una hora a cada día. De esas 25 dame 5, veremos una película en 2 y las otras tres deberán bastar para que pienses lo que tienes que decirme. Piénsalo bien porque seguramente en un minuto deberé entenderlo todo, eso que no se entiende, que sale de tu boca como chispas calientes, tibias y frías. Me pones nerviosa, osas irrumpir como el agua, de colores. Dibuja lo que tendría el David de Miguel Angel como tatuaje y márcamelo con un sello de agua. De vuelta al agua, shhh hace... shhh haces.
Volvemos al comienzo como cuando tenía 2 y aprendí a hablar, retrocedamos que tengo que aprender a callar. De nuevo juego, una hormiga aparece y viene acompañada. Un millón como la culpa, un error cometido y un millón de explicaciones detrás. No eres error, no eres acierto... solo eres pensamiento.
Ciérrame la puerta, mira antes de abrir y si tocas el timbre, yo estaré. En piyama, en toalla, en mi estado más puro. Mi lengua digna de la boca de una esfinge plantea acertijos para castigarme por chorrear tanta incoherencia. Lapiceros que huyen para no pecar y tus ojos que envuelven como tacos los frejoles de la resistencia. Dame licencia de manejar mis pensamientos, papeleta a la velocidad de mis ideas y retención indefinida del brevete.
La coima no existe, así como dicen que el osculum es solo un mito. Con un kiss lo curo todo, aunque aquello desconocido no se extraña. Si no lo conoces como lo puedes querer. Reemplazame por lo real, lo aburrido, lo permitido. Extrañamente yo aún consigo inventar leyendas, como el parque.

Mis tiempos, mi tiempo, el tiempo sin ti es empo.. como el po, el poder de decidir. Yo decido que no, no haré caso a la realidad porque a lo mejor mis sueños terminen siendo solo el recuerdo de la realidad y no quiero eso. Si pierdo pensamientos, sueños, ideas y perversidades, habré perdido el alma. No me dices nada y lo dices todo. Imagino que ya se está acabando esto. Busco hombre talentoso que quiera arriesgarse por algo que no vale la pena. Se da buena recompensa.
No te arriesgues, tampoco quieres y lo dices como si quisieras demostrar tu algo. Todos tenemos un algo que demostrar. Yo, mi cinismo, mi no culpa y mi locura.

Funny girl, ya te reíste?, listo?, murió el payaso. Triste y acongojado. Contando su último chiste: Aquel de una chica que se volvió loca por querer vivir fuera de la realidad. La enterraron viva y decidió vivir así por 20 años más. Cuento loco, cuento absurdo, cuento de pera.

La pera, esa que espera, como ella... esperará a que un día se te antoje pedirle algo más que palabras. Ya no hay carroza, me como la calabaza y los ratones servirán para reír de lo que contaré como la historia de lo bueno que no se quería.

Dejaré una tarjeta con mi número por si la zapatilla de cristal no sirve o el príncipe es like a stupid boy.

La chica quiere poderes, no la culpo... yo también a veces quiero volar.


martes, 23 de agosto de 2011

Habla o disparo

Estás ahí.
Te puedo ver. (te puedo ver) (te puedo ver) (puedo ver) (ver) (ve) (ve)te.
Silencio
Yo hablo
Silencio
y grito
Silencio


INMOVILIZADA y m e a l e j o.

what, what, qué.

Los días que le hablas, canta. Se ha quedado muda.

Quiere mudar, muda, mudar de pensamiento.

Pecadora... de pensamiento, palabra y le hubiese gustado que también de obra.

Ayuda, dice que no.


Camino








Camine








Caminare










no, no me juegues a las escondidas. Las excusas ya existían antes de ti... así dice una rubia.



Hoy te vi y me inspiré, me inspiré por completa, ya no queda más.
No, no soy yo... expiré.

Como enlatado, a veces mi fecha de vencimiento se deduce del sabor.
Mi sabor a loca. Mi sabor aloca.


Sabor, saber. Ya no sé.






lunes, 15 de agosto de 2011

Demente y Deletras

Ya, lo dijiste...¿y?

No no, no te vayas. No puedes decir ese tipo de cosas y luego irte sin decir nada más al respecto. ¿Qué?, ¿yo lo cause?, No, no me digas eso. Tu sabes bien que yo me voy de boca apenas me dan confianza y tu me la diste desde el primer día. Ya, lo leerá y no entenderá. Escúchame, él no lo entenderá porque no pertenece a este mundo. Demasiada letra y poca chela. Sí, se me pegaron algunas de sus jergas para integrarme a su mundo. No, eso no quiere decir que quiera salirme de este mundo, nuestro mundo... Como decía... mucha letra y poca chela. Ése es el principal problema de que yo te diga cosas como éstas. Eres mi principal refugio y escape ante ese mundo en el que todo el mundo cree que se entiende... No, no te vayas, aún no acabo. Tu no eres especial, eres como cualquiera, pero eres un cualquiera encantador. Soy atrevida, lo sé. Pero así acostumbro a ser cuando se me traba la lengua frente a alguien. No, no me mires así. No le estamos haciendo nada. Sólo son palabras, ni el mínimo contacto. Fantasear, esa era la palabra que buscaba... puedo fantasear, es mi libertad y es una parte de mi vida que está prohibida para los demás. A lo mejor no encuentro las palabras correctas pero al menos lo digo. Y me encanta decirlo. No, no te asustes, lo digo así porque sé que entenderás. Sólo quería que me dijeras si eras parte de ese truco que intento hacer como mago experimentado. ¿Sonrío?, sí, se me ha hecho casi normal cuando un aviso nuevo me dice que has respondido al menos una palabra. No, no estoy acostumbrada a ser la niña de la discordia, mucho menos la mujer y aún menos la manzana. Y te dije una vez, él pelea por mi, tu por tu vida. No te estoy diciendo lo contrario... pero, es mi fantasía ¿no?. Lo lamento de nuevo, estoy acostumbrada a probar y probar que tanto tiempo sin despegarme de la realidad me hace sentirme incompleta. Gracias. No, si no vuelves a poner más palabras después de leer esto lo entenderé, pero es mi imaginación... puedo seguir imaginando.

Si los besos son especiales en el mundo real, ¿El uso de palabras en otro idioma se pueden considerar besos escritos?... si es así entonces: Ars, Fly, Sonno, Koss, Osculum.

No me vas a decir lo que quiero saber ,¿verdad? Ya, vete, no importa. Si, todo bien.

Te veo algún día. O no.

Haciendo que escribo

Hoy no me siento inspirada, más bien expirada... parte de mi cree que lo que estoy escribiendo se trata de algo terrible y triste, tema digno de tragedia griega.. la otra parte simplemente se limita a esperar. No escribo hace mucho y la causa aunque desconocida me resulta familiar, creo que mucho tiene que ver con la adicción a momentos que marcaron con tinta indeleble mis 15 años. Era feliz echada en mi cama viendo la tele con provisiones de comida para medio país y una dote interminable de tiempo. Soy adicta a esos momentos. Por lo general, cuando alguien me pregunta qué he hecho en vacaciones digo: no mucho. Mentira. Hace 5 años podía decirlo, pero ahora no.. menos cuando cada 15 minutos me acuerdo de algo pendiente y se me van las ganas de retornar a mi adicción quinceañera. No me quejo, voy creciendo (repetirestoveintevecesaldiaparacreerloenserio).
Pero entonces escribo para liberar tensiones y esas huachafadas que dicen algunos autores contemporaneos. Me siento frente al teclado y empiezo con una palabra. En eso, llegas tú y me dices que tienda mi cama. Llegas tú y me dices que ordene mi cuarto, que lleve los crucigramas al depósito del concurso. Llegas tú y me dices que veamos una película juntos. Llegas tú y me reclamas por usar tu casaca. Llegas tú y hablas por el condenado nextel en altavoz, justo a mi costado. Llegas tú y me pides que conteste. Llegas tú y me pides que te vea. Llegas tú y es hora de dormir. Tú puedes ser mi madre, mi padre, mi hermana, mi novio, mi amiga, mi libro, mi novela, mi tío, mi perro (si tuviera uno), mi sueño. Llegas y me separas de mi tiempo libre, no porque tu quieras, sino porque dentro mío se que hay cosas más importantes que vomitar palabras que servirán para que alguien ría un rato o para aumentar la memoria de mi computadora.
Feliz. Sí, soy feliz pero sigo sin concluir el momento de escribir. Entonces viene la duda ¿realmente me gusta escribir?, no, no dudes. Te encanta. Te fascina. Es sólo que tienes que tomarlo como esas tardes quinceañeras en donde te atiborrabas de comida viendo televisión. Relájate y deja que las palabras lleguen hacia ti como los programas cuando haces zapping. Llegan algunas que me ayudan a pensar, llegan otras que ni al caso. Entonces, empiezo a escribir sobre algo, vamos bien, me distraigo de nuevo y es como cuando te aburres del programa y de nuevo al zapping. Mi mente no puede estar en constante zapping porque en algún momento, el control remoto que resulta ser mi imaginación se quedará sin baterías. Al menos hasta el día siguiente. Relajate y ...

No me voy a relajar porque descubro que hay veces en las que me resulta más agradable escribir: son precisamente aquellas veces en donde tengo la mente en veinte, cuarenta, ochenta mil cosas. El modo pausa ha pasado a ser aquel estado en donde la relajación hace que mi cuerpo entienda que es hora de dormir... me relajo y no produzco nada. Nada. Entonces dejo la relajación para cuando me voy a dormir y entiendo que el atiborrarse de comida no sirve en este mundo en donde el peso resulta ser molesta e inversamente proporcional a la cantidad de ropa que te queda bien.

Respiro y adiós.