viernes, 2 de mayo de 2014

Ubicando los rollos.

Come. 


El comer hará que generes esa sensación rica de felicidad y que generes rollos, por supuesto, pero más felicidad. Vivimos realmente estresados y encima nos quieren generar la sensación de catálogo de Ripley diciéndonos que estamos gordos y obligándonos a hacer dietas absurdas. Cuando necesité bajar de peso para una obra tuve que meterme al gimnasio, tomar batidos y hacer una dieta que me dejaba recontra irritable. De haber seguido así seguro que terminaba peleándome con medio mundo. Gordita estaba feliz.

Algo parecido le pasó a una amiga quien a punta de rodajas de piña para el almuerzo se peleaba hasta con la silla donde se sentaba. Ojo, no estoy diciendo que sea malo, cuando lo necesitas por salud y la dieta es medicada, perfecto. Pero si no la necesitas y te matas con un maní al día, entonces los rollos se mudan al cerebro, donde viven felices esperando que el primer baboso te diga algo y tu reacciones como una leona que ha parido en medio de la calle. Ama tu cuerpo, métele gasolina, métele cosas ricas y disfruta antes que te vuelvas una pasa y solo puedas comer por una sonda. Okay, quizá no deba ser tan fatalista, pero es super simple, comer es rico y si no lo haces por querer parecerte a un palo de escoba, no jodas al resto con tu mal humor de mierda. Come. 
No más rollos en la cabeza, que vivan los rollos en la panza. 

5 comentarios:

Unknown dijo...

Carajo, que buena "desahuevada" que me distes.Ahora comere sin remordimientos :) y dejare de joderme a mi misma por las puras

Unknown dijo...

Rodando rodando *.* yo y mi flaco tragamos por cuatro :)

Anónimo dijo...

Que buena ubicaina de hecho aplica para nosotros también.
Gracias por tanta sinceridad, como siempre ;-)

Unknown dijo...

Gracias por leer!

Anónimo dijo...

Mucha razón el hacer dietas estrictas, nos quema el cerebro, mejor es tener una alineación balanceada y comer lo más sano posible, siempre Gran mensaje.