lunes, 19 de diciembre de 2011

Ven(us) al Mar(te)

La historia es complicada y aún así la cuento. 
Se trata de un EL, que tenia una ELLA. 
Listo. 


Muy resumido. De nuevo.
Se trata del rey de Marte con ganas de gobernar Venus. Hubo guerra y Venus se volvió colonia. 
Listo.


Ya, le dije. No es tan fácil como parece. A veces resulta más complicado que eso. Algunas cosas tienen que ser complicadas para que la gente las tome en serio. Imagínate que todo es complicado y verás.


(paso del tiempo al estilo telenovela brasileña, efecto del cielo y carritos a velocidad mil)


Y el mundo empezó a ver todo tan complicado que realmente se tomaba en serio las cosas.
Yo no quiero complicarme, quizás esa sea una de las razones por las cuales nadie me toma en serio.


Soy simple. Soy una hoja bond 80 gramos. Soy como en la mañana de un lunes de vacaciones.
Ahora, el problema empieza cuando hablamos de necesidad.
La necesidad de que esté aquí. ¿Quién? No sé, solo que venga.
La necesidad de crear necesidad.
No existe EL. Entonces Marte se queda sin rey, el universo se queda sin Marte. Y ..¿simple no?


Al complicarnos buscamos a otros para armar la sociedad de complicados anónimos. 
Huir no es complicado. Ah no, eso es facilísimo. Y nos acabamos acostumbrando a eso.
Nos encanta huir. 
Como cerrar la ventana del navegador cuando sabes que la has cagado. 
Apagar el módem, apagarte tú.


No queremos resúmenes, necesitamos complicaciones para vivir simples.
Como mi mamá, la eterna Venus que dice no necesitar de un Marte pero sin embargo lo tiene ahí.
¿Dónde es ahí? Ni muy adelante ni muy atrás. Ahí, a su costado.


Simple. Simpl. Simp. Sim. Si. S. Shhhhh.


El silencio es complicado, hasta en eso me complico. Por eso hablo, escribo y grito.
Necesito volver a los complicados anónimos, esta vez he recaído.


¿Me volverás a buscar vida simple?
Voy detrás tuyo. Tú, Marte simple. Yo, Ven (us).


Bailemos.