sábado, 21 de mayo de 2011

A propósito de El encarne...

Nadie es quien es en todo momento. Todos nos ponemos caretas para enfrentar lo bueno y lo malo, según la ocasión; y eso no es equivocarse en la mayoría de casos. No estás aparentando ser otra persona, sólo una parte de ti se transforma para defenderte ante cualquier eventualidad, eres tú en un mejor momento. Sólo servirá y funcionará del modo correcto si lo crees con una fe inquebrantable, si vives en quien has encarnado, si actúas y hablas según el personaje que interpretes en ese momento y si hasta el final, lo defiendes con valor y amor.

Estoy a dos semanas de estrenar la obra que será el inicio de mi carrera profesional como actriz y creo que es el momento preciso para plasmar lo que ha ido paseando por mi cabeza.
La obra nos muestra a 6 personas diferentes que están obligadas a hacer lo que no quieren, ellas entonces deciden encarnar en lo que viene a ser sus otros "yo". Se defienden, pelean y creen hasta la muerte en lo que están metidos.
Apenas la leí me di cuenta de que sería la obra perfecta para iniciar con lo que será esta nueva etapa, la profesional. Durante todo el tiempo que está por venir interpretaré diferentes papeles, encarnaré en diferentes personajes y los amaré infinitamente. Creeré en ellos tal como Rita cree en Violeta y lucharé por lo que quiero y lo que creo hasta el cansancio, todo para sentir esa satisfacción que he sentido en la escuela con cada obra, pero multiplicada por mil.
Pronto ya no habrán profesores que me digan qué hacer por si me equivoco, no habrán mas compañeros de clases con quienes pelear y reconciliarme después de los estrenos... ahora seré solo yo. Es muy probable que nos volvamos a reunir para compartir de nuevo el escenario, pero no será lo mismo... esta vez otros ojos nos estarán mirando. Mamá y papá estarán ahí para mentirme y agasajarme, pero serán ojos desconocidos los que juzgaran en contra o a favor lo que se viene.
Tengo miedo, tengo mucho miedo, pero de miedos vencidos están llenos los éxitos y es el miedo el que me impulsa a arriesgarlo todo. Jamás me cansaré de decir que amo esta carrera, que amo lo que hago, que amo todo lo que viene con ella y que cada decisión que he tomado hasta el momento en lo que respecta mi futuro profesional es la correcta. Jamás, jamás. Porque si hay algo de lo que estoy segura, es que algo muy bueno está por venir, y ya está sucediendo.

Por último sólo me queda decir que este 3 de junio me moriré de miedo, pero sé que todo mi pasado estará ahí para protegerme, para respaldar lo que hago y para darme la fuerza necesaria para volver a estar en ese lugar feliz: bajo los reflectores y frente al público.