
Escribo lo que se me ocurre desde que me pusieron un cuaderno y un lapiz frente a mi. Antes no se me daba esto del blog asi que me dedicaba a llenar las hojas de mis cuadernos, las cuales estaban vacias por lo poco que me importaba copiar las clases (toda una rebelde way). Este es uno de los escritos que rescate antes que mi mama tirara todo a la basura diciendo: pero si son tus cuadernos del colegio, para que sigues guardando cachivaches!..ordena!, en fin, ahi les regalo uno de mis momentos de webin en el cole:
Estoy sentada en mi carpeta, seran unos 33 cms de ancho que recorro con mis dedos, aburrida mientras espero la llegada del profesor de literatura. Entonces llega con la misma actitud de todas las clases. Esperanzado en que todos presten atencion, escribe en la pizarra el tema del que hablara. Empezo a hablar de un señor llamado Shakespeare, nos contó de un tal Hamlet y tambien sobre su tia. Hacia la clase mas entretenida, 50 minutos de distraccion, cuando en eso suena el timbre de cambio de hora.
Para mi esto era un cambio brusco, pasar de una clase entretenida, que me gustaba, que por lo menos era parte de hacer mi vida escolar menos insulsa; pasar a la clase de biologia. No tenia nada en contra de la profesora, pero si en cambio encontra del curso. Nunca habia respondido alguna pregunta que me hiciera la "miss" en los orales que solia tomar.
Yo escribia palabras sin un significado exacto mientras ella prendia y apagaba la luz del salon, tratando de explicar la fotosintesis, en conjunto a un sol que ella llamaba "sol coqueto", pretendiendo hacer la clase mas dinamica. Cita una frase que ya habia escuchado en otro momento pero no recordaba donde: "Para morir tranquilo, debes haber sembrado un arbol, escrito un libro y tener un hijo". No le di mucha o nada de importancia a esas palabras, me faltaba mucho por vivir.
A mi derecha estaba Anthony, preguntandome sobre lo que estaba escribiendo, quizas por vergüenza o miedo de recibir criticas negativas, no le dije que estaba haciendo. Adelante se sentaba Pamela, parecía una estatua, rigida y tan solo el movimiento de su mano podria describirse mientras copiava los complicados dibujos de la pizarra.
Todos empezaban a quejarse, se armaba una batahola en pleno salon, solo porque no entendian el estupido, para mi, proceso de la fotosintesis. Cuando entonces, la "miss" opto por explicarnos como a primaria, comparando la teoria con el sombrero de un mago. Aun asi lo unico que entendia de ese trabalenguas era de algo llamado oxigeno. Yo miraba hacia el suelo y preguntaba la hora, esperando inutilmente que como por arte de magia las agujas del reloj avanzaran a mas de mil por hora, para dejar paso al recreo. Pero era inutil y tonto pensar que faltaba poco para el recreo porque recien hace 20 minutos que habia empezado la clase. Faltaba mas de una hora para que pudiera sonar el dichoso timbre.
De rato en rato mis amigas me pasaban la voz para comprobar que aun no habia muerto de aburrimiento. Pasaba el tiempo lento y sono un timbre que para mi decepcion solo indicaba la llegada de otra hora mas. Hasta que por fin la "miss" nos dejo libres por 10 minutos. Gran libertad no?, total no sabia que hacer.
Yo era como la oveja negra de mi grupo. Todas eran estudiosas y yo era una vaga con buenas notas y aun trataban de explicarse como yo seguia en el "A", en el 5to "A", el salon con el mejor promedio de la promocion. Vaya suerte la que tenia.
Una voz a lo lejos cantaba la cancion Shabadabadaba de OV7, un grupo que ya no existe. Examenes tirados en el piso, tizas pisadas y carpetas ralladas eran uno de los atractivos del salon. El otro era la fauna que albergaba el recinto. Todos hablaban, comentaban sobre la serie de television que estaba de moda, "La Gran Sangre", una serie al estilo de Los Magnificos. Yo tambien la veia, y de verdad era buena.
Me acuerdo de una frase que escuiche hace un tiempo: "A la flecha del amor la dispara un inconsciente, sino no habria tanta desgraciada gente", mientras la "miss" revisa los cuadernos de sus clases indecifrables, yo solo rogaba que no me llamaran a mi, no tenia ni una solo clase escrita. La "miss" regalaba notas a los que se esforzaban pero ni aun asi podria tener un 20.
Sigue pasando la hora y la "miss" empieza a hablar de futbol para explicarnos la glucolisis y culpando al lactato de la falta de fisico de los jugadores.
Ya solo quedan 15 minutos de clase y el nivel de aburrimiento sigue subiendo. Quedan 3 y se le ocurre a la "miss" la brillante idea de tomar oral, sigo rogando para que no me toque ya que no se nada de ningun tema. En eso Laura lee mi historia, dandole buenas criticas, mejorando mi ego. Oh vaya, respondo porque algo de lo que he creado le gusta a mis amigas. Sigo rogando y la "miss" sigue tomando oral, sigo aburrida y ya casi es recreo.
Y llegó, por fin, era como cuando recibes una buena noticia despues de un dia fatal. Llego el recreo y con el, el grito de los chicos que salen emocionados a corretear. Un salon castigado no hace la diferencia.
Subi al ultimo piso, donde quedaba la cafeteria, vaya decepcion al no encontrar los marshmelows que siempre comia, me conforme con una bolsita de mani. Me quede sentada ahi junto a mi amigas bajo el sol, un sol que no calentaba y solo cegaba, un sol de invierno.
Note la presencia de aquel chico que me habia hecho suspirar por los primeros meses del año escolar, y ahora era tan solo un recuerdo.
Todo el relato esta tal cual lo encontre, no he arreglado nada; asi q perdonaran mi errores de redaccion. Recuerdo vagamente cuando lo escribi, las cosas iban pasando y yo las iba anotando, no pretendia ser en ningun momento una historia.



